Hace
alrededor de 200 años el futuro de la mayoría de los jóvenes se encontraba en
el campo, trabajando en el huerto o en la ganadería y que estas fueran las
únicas ganancias que el obtendría. Hace 200 años solo un pequeñísimo porcentaje
de la población vivía en la ciudad y tenia un empleo para el que se necesitasen
unos conocimientos previos los cuales debieran ser enseñados en una institución
creada para ello. En otras palabras, en aquella época los estudios no eran
necesarios o alcanzables para la mayoría de personas. Ahora todo ha cambiado.
La enseñanza es obligatoria hasta los 16 años. El futuro ya no esta en el campo
tampoco; aunque siguen existiendo esos
empleos obviamente, las principales actividades pertenecen al sector servicios,
trabajando o para empresas o como funcionarios públicos. Las empresas buscan en
sus trabajadores más competitividad que en los trabajadores de otras empresas;
y el estado busca la máxima competitividad en sus funcionarios. Esa es la razón
de que cada vez para conseguir un trabajo se pidan más y más estudios; aunque
en muchas ocasiones esos conocimientos no vayan a ser usados en los puestos que
desempeñaran. Quedarse en casa de los
padres toda la vida no es la solución para mantenerse y ni mucho menos si se
quiere formar una familia en el futuro. El objetivo que deben tener los jóvenes
es conseguir al menos un empleo con el que mantenerse, y aunque unos mejores
estudios no aseguran que se vaya a lograr un empleo mejor pagado (mírese a los
camareros con carreras universitarias que hay en España), si es cierto que hay
más posibilidades de conseguirlo. Yo estudio para en el futuro tener más
posibilidades de conseguir un empleo en el que este a gusto y tenga un sueldo
para poder mantenerse.
lunes, 4 de noviembre de 2013
sábado, 8 de junio de 2013
Crítica a la clase de ética
Lo
primero que hay que destacar es la preparación previa del profesor. Lleva las
clases bien previstas, sabiendo lo que se va a dar en un día casi con precisión
exacta y así pudiendo poner el día del examen desde el principio del trimestre.
Enrique también sabe hacer que una clase sea seria sin que sea una clase
aburrida. Pide a los alumnos una conducta ejemplar, que si no cumplen, les
llama la atención. Los alumnos también deben prestar una gran atención en su
clase, pues lo que dicte debe estar perfectamente copiado en el cuaderno. Así
consigue la buena conducta en sus alumnos. Dicho así podría parecer una clase
aburrida, pero no lo es para nada. La divertida manera con la que Enrique
explica es lo que evita que las clases sean aburridas, utilizando ejemplos que
se pueden ver en la realidad, pero que él explica de manera distinta ¿Quién no
se acuerda del chulo y la chula de discoteca? Ética es una asignatura algo
tediosa para estudiar a mi parecer, pero con Enrique de profesor no lo es. También
hace a los alumnos que participen, porque la mayoría de ellos por si solos no
lo hacen. Si algo hay que decir malo de la clase es esto último, la participación
en clase. Lo que es malo de eso es que gana el respeto de los alumnos a veces dejándoles
en ridículo delante de toda la clase. A su favor hay que decir que solo lo hace
cuando ese alumno se esta “pasando”. Es un buen profesor, al contrario de lo
que pensaba por lo que decían acerca de lo estricto que es. Le pondría un 9,75.
Y hasta aquí llega mi “poesía que le he dedicado y que pondrá en su nevera”
sábado, 27 de abril de 2013
No se puede conseguir la satisfacción
El diccionario de la real academia española define felicidad
como: « Estado de ánimo que se complace en la posesión de un bien ». Todos
conocemos el estado de ánimo en sí, así que la clave esta en qué bien es el que
hay que conseguir para hallar la verdadera felicidad. Por supuesto, no es un
bien material. Se suele relacionar el ser rico con ser feliz, pero la mayoría
de estas personas acaban teniendo la “necesidad” de conseguir más y más dinero,
lo que ocupa toda su vida y no les da satisfacción, al contrario de lo que esta
consumista sociedad “dice”. Kurt Cobain, el cantante de Nirvana, se suicidó
porque se dio cuenta de que el ser famoso y rico no le daba felicidad, y que
nunca seria feliz. Yo opino que la verdadera felicidad se consigue al llegar a
tus objetivos, tus propósitos, eso que cada uno como individuo quiera alcanzar.
Esos objetivos, claro está, deben ser realistas. Una persona que no haya
madurado no tiene objetivos realistas, así que en teoría nunca será feliz.
¿Significa eso que las personas que si son maduras son felices pase lo que
pase? Lamentablemente no. En esta sociedad, en la que uno pisa al otro para
conseguir sus objetivos, nadie los acaba consiguiendo. Unos llegan mas alto,
otros se quedan mas abajo; pero nadie es realmente feliz. En esta sociedad no.
Mi teoría es que para ser felices, lo primero seria ser maduros y después no
estar en esta sociedad. Por desgracia eso no ocurrirá. Y ese es mi punto de
vista
sábado, 2 de marzo de 2013
Empatía
Manuel
es un propietario que tiene casas en alquiler, y en muchas de esas no recibe el
alquiler de los inquilinos. A causa de esto, tiene muchas deudas con el banco.
Un día, le llega una carta de desahucio dirigida a la casa donde el vive.
Manuel va al banco, porque conoce al director del banco y va a suplicarle que
le de algo de tiempo para condonar las deudas. Tras un buen rato pidiéndoselo,
Adolfo, el director del banco, le da cinco meses para los 740.000€ que debe.
Manuel necesita dinero rápidamente, así que amenaza con desahuciar a los
inquilinos que le deban dinero. Todos ellos se lo dan, menos uno, Felipe, un
abogado con tres hijos y que tiene varios clientes que no le han pagado varias
facturas. Felipe debe 1.200€, que Manuel exigía en ese preciso instante. El
abogado le pide una semana mas, solo una semana mas para que sus clientes le
paguen las facturas y el pueda pagar las deudas. Manuel no le da esa semana y a
los tres días le desahucia. Lo que Manuel no sabia es que Adolfo y Felipe eran
viejos conocidos. Felipe gano hace años un caso que si perdía, Adolfo perdía
millones o incluso también el banco. Hacia años que no habían tenido contacto,
pero el director revisó las cuentas del banco de Manuel porque le parecía
sospechoso que hubiera sacado tanto dinero en tan poco tiempo, y allí lo vio Cuando
Adolfo se entero de que su deudor había desahuciado a su viejo amigo, retiro
los cinco meses que le dio y devolvió la casa a Felipe.
En esta historia, Manuel no supo perdonar una deuda "pequeña" cuando el había sido perdonado por una mucho mayor. No demostró piedad, ni empatía.
sábado, 2 de febrero de 2013
Respeto a las culturas distintas, ¿siempre?
Mi opinión sobre las
distintas culturas es que hay que respetarlas, hasta cierto punto. Me explico
sobre cual es ese punto. Hay que respetar e intentar conservar las distintas
tradiciones de las culturas que no causen daño a nadie. Un ejemplo seria, el
método de tortura del desmembramiento, que utilizaban los hunos entre otros. Es
una bestialidad, que es cruel, no solo en nuestra cultura. El asesinato de la
hija en la familia de los inuit también es cruel, y aunque tenía una razón de
ser, tampoco se puede respetar. El rito de iniciación de los Sioux es un caso
distinto, el cual hay que respetar. La diferencia es en que en este caso, es
voluntario, hacían el ritual porque querían; al igual que en España esta dentro
de lo normal llevar piercing, cosa que en otras culturas puede verse raro. Por
suerte en el mundo actual ya no hay muchos casos de tradiciones crueles que
citar. Y esas tradiciones, que sean crueles y anti-éticas, hay que eliminarlas.
Las tradiciones, no las culturas. Los árabes practicaban y practican la pena de
muerte de la lapidación, otra brutalidad. También tienen la costumbre de la ablación,
muy dolorosa. Pero los árabes han dado muchísimo al mundo actual, como muchas
palabras y numerosos inventos y descubrimientos prácticos aun en nuestros días.
No se puede eliminar a una cultura por que haya una o varias tradiciones que
sean anti-éticas. La conclusión es: hay que respetar a todas las culturas, pero
no a todas las tradiciones.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Porque no al racismo
No
debería haber racismo, por la razón de que todos somos iguales. Claro, esto hay
que explicarlo. El racismo tal y como es hoy en día, surgió alrededor del siglo
XVI, poco después del descubrimiento del Nuevo Mundo, porque los traficantes de
esclavos querían buscar una excusa para justificar que trataran a las personas
de otra raza como si fueran animales. Se escudaron en que al ser diferentes y
no tenían ni trabajo ni como protegerse, eran seres humanos inferiores. Si las
civilizaciones americanas antiguas fueran las que hubieran tenido más progreso
y más tecnología, puede que la situación hubiese sido la contraria y el hombre
blanco fuera el esclavo en esa época. La
ciencia también respalda la gran similitud que hay entre personas de diferentes
etnias, pues la diferencia entre los genes de personas de distintas razas es mínima,
casi como la que hay entre dos personas de la misma raza. También hay quien
dice que no quiere que vengan inmigrantes a España porque la mayor parte de
ellos vienen a delinquir. Es verdad que los hay, es innegable; pero algunos no
tienen otra opción, al no poder conseguir papeles ni trabajo se ven obligados a
robar, por ejemplo. La mayoría de ellos no vienen a cometer delitos, al
contrario de lo que se piensa, vienen porque en sus países se vive muy mal y en
España la ley de inmigración no es muy estricta. Con esto, hay que decir que
España tampoco debería convertirse en el destino principal de la inmigración,
pues un crecimiento demasiado rápido de la población en un país puede causar
problemas como falta de empleo. De todas formas ni la inmigración, ni ningún
otro, es motivo para que haya racismo, así que mi opinión es que no debería
haberlo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
